El próximo 24 de septiembre de 2026, los juegos reunidos viajarán hasta esa unidad con un propósito claro: convertirse en herramientas de encuentro, aprendizaje y recreación para las personas privadas de su libertad.
Un juego, múltiples puertas que se abren
No se trata solo de entretenimiento. Detrás de un tablero de ajedrez, un mazo de cartas o un dominó hay mucho más de lo que parece. La mesa se convierte en un espacio donde se aprende a esperar el turno propio, a manejar la frustración cuando la partida no sale como uno quiere, a coordinar con otros y a resolver diferencias sin recurrir a la violencia.
Por eso, desde la Comisión destacan que estos elementos cumplen un rol pedagógico y terapéutico dentro de los programas carcelarios: son un ensayo cotidiano, silencioso y potente, de lo que significa convivir en sociedad.
¿Qué se puede donar?
La lista es amplia y no excluye casi nada: ajedrez, damas, cartas, dominó, juegos de preguntas, burako, memoria, jenga y cualquier otro juego que fomente el compartir, la reflexión o simplemente un momento distinto.
Puntos de recepción
Las donaciones se reciben de 8:00 a 16:00 en:
- Martín y Omar 339, San Isidro
- Acassuso 424, San Isidro
- Hipólito Yrigoyen 420, Pilar
La Comisión invita a difundir esta propuesta entre conocidos, colegas y redes, para que la tercera colecta de juegos de mesa llegue más lejos que las anteriores.
