El pasado viernes 24 de abril de 2026, el Colegio de Abogados de San Isidro fue sede del Segundo Encuentro de los Tribunales de Disciplina de la Provincia de Buenos Aires, una jornada que reunió a representantes de casi la totalidad de los departamentos judiciales bonaerenses .
La actividad estuvo presidida por el Dr. Enrique J. Perriaux, presidente del Tribunal de Disciplina anfitrión, y contó con la participación de todos los integrantes del Tribunal local. Asistieron, además, representantes de los Tribunales de Disciplina de los Colegios de Abogados de Avellaneda-Lanús, Bahía Blanca, Junín, La Matanza, La Plata, Lomas de Zamora, Morón, Necochea, Pergamino, Quilmes, San Martín, San Nicolás y Zárate-Campana.
La jornada comenzó con una exposición del Dr. David Mielnik, quien abordó el tema “Inteligencia Artificial y Ética Profesional de los abogados”, generando un profundo intercambio entre los presentes sobre los desafíos que las nuevas tecnologías imponen al ejercicio de la abogacía y al control disciplinario.
A continuación, los asistentes debatieron en torno a la elaboración de bases para un protocolo orientativo de comunicación de los abogados hacia la sociedad, con especial foco en los entornos digitales.
El objetivo central fue establecer pautas claras que permitan evitar desvíos susceptibles de reproche disciplinario, sin afectar la legítima difusión de la actividad profesional.
En el último tramo del encuentro, se avanzó en la conformación de un cuerpo de representantes de los distintos Departamentos Judiciales, con la misión de desarrollar un proyecto de sistematización de la jurisprudencia de los Tribunales de Disciplina de la Provincia de Buenos Aires, herramienta clave para unificar criterios y fortalecer la seguridad jurídica en materia disciplinaria.
La jornada culminó con un almuerzo de camaradería, que selló el espíritu de colaboración y trabajo conjunto que primó durante toda la reunión. Desde la organización destacaron la importancia de continuar profundizando estos espacios de encuentro, que consolidan el rol de los tribunales de disciplina en la defensa de la ética profesional y la buena administración de justicia.
