ONU Mujeres advierte que la igualdad jurídica plena para las mujeres llevará 286 años, mientras Argentina enfrenta un retroceso en derechos laborales con perspectiva de género.
“No estoy aceptando las cosas que no puedo cambiar, estoy cambiando las cosas que no puedo aceptar”. Angela Davis
En 2026, ONU Mujeres confirmó un panorama desalentador en relación con los derechos de las mujeres a nivel global. En áreas fundamentales como el trabajo, las finanzas, la seguridad, la familia, la propiedad, la movilidad, el comercio y la jubilación, la ley continúa desfavoreciendo sistemáticamente a las mujeres.
El organismo advierte que, de mantenerse esta situación, se necesitarán 286 años para cerrar las brechas en la protección jurídica.
“Sin sistemas de justicia que funcionen para las mujeres, los derechos se convierten en una promesa que nunca llega”, señala el informe.
Bajo el lema “Derechos. Justicia. Acción. Para TODAS las mujeres y niñas”, la organización marca su determinación colectiva. “No importa lo profundamente arraigado que esté el sexismo o lo desalentadora que sea la política, las mujeres nos negamos a dar marcha atrás o a abandonar nuestro mandato. En cambio, nos unimos para seguir luchando por los derechos y el empoderamiento de todas las mujeres y niñas”, expresa la convocatoria.
Esta acción global se enmarca en la 70.ª sesión de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer de las Naciones Unidas (CSW70), que se celebra del 9 al 19 de marzo. Durante el período, representantes de los Estados miembros, organismos de la ONU y la sociedad civil negocian conclusiones sobre el desafío de garantizar y fortalecer el acceso a la justicia para todas las mujeres y niñas.
Argentina: entre un marco legal de avanzada y una reforma que profundiza brechas
En Argentina, los derechos de las mujeres evolucionaron de manera significativa en las últimas décadas: se pasó de una dependencia jurídica total del varón antes de 1926 y la falta de voto, a un marco legal actual que incluye paridad, igualdad de género, derechos reproductivos y protección contra la violencia.
Hitos como la Ley de Sufragio Femenino (1947), la Patria Potestad Compartida (1985), la Ley de Divorcio Vincular (1987), el Cupo Femenino (1991), la incorporación de la CEDAW a la Constitución Nacional (1994), la Ley de Protección Integral contra la Violencia (2009), el Matrimonio Igualitario (2010), la Ley de Identidad de Género (2012), la Ley Micaela (2018) y la legalización del aborto (2021) marcaron el camino hacia una mayor igualdad.
Sin embargo, este camino enfrenta serios retrocesos. La reciente reforma laboral impulsada por el gobierno, aprobada por el Senado el 27 de febrero, modifica drásticamente las relaciones laborales con consecuencias que, según especialistas, afectarán de manera desproporcionada a las mujeres y disidencias.
Un análisis de género sobre la "Ley de Modernización Laboral"
La Dra. Cynthia Benzion, expresidenta de la Asociación de Abogados y Abogadas Laboralistas (AAL), analizó la llamada “Ley de Modernización Laboral” desde una perspectiva de género. Sostiene que, pese a los principios constitucionales de igualdad y no discriminación (art. 75, inc. 22 y 23), la ley presenta una clara ausencia de regulaciones que garanticen la igualdad real de oportunidades y de trato. Desde el inicio de la nueva gestión, se redujeron programas que contribuían a disminuir las brechas de género, según un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA).
La especialista destaca que, si bien la Ley 20.744 de 1974 incorporó un capítulo sobre “Trabajo de Mujeres”, este se caracterizó por una “visión maternalista... que ponía a las trabajadoras en desigualdad frente a los varones y reproducía su rol de exclusivas responsables del cuidado”. Esta situación se agrava con la nueva norma, que profundiza la precarización. Las mujeres continúan siendo parte de esa “cadena de montaje doméstico” que describe la filósofa Silvia Federici, donde el trabajo reproductivo y de cuidados no remunerado es la base del sistema capitalista.
Los diez puntos críticos de la reforma
Entre los puntos más críticos de la reforma, Benzion enumera:
1. Desfinanciamiento de la Seguridad Social: Se reduce la base de contribuciones, afectando el sistema previsional.
2. Reducción salarial: Incorporación de conceptos “no remunerativos” que impactan negativamente en aguinaldo, vacaciones, indemnizaciones y aportes jubilatorios.
3. Recorte en obras sociales: La reducción de contribuciones patronales disminuye el financiamiento del sistema de salud.
4. Fraccionamiento de vacaciones: Se elimina la obligatoriedad de los días corridos y el período estival.
5. Flexibilización de la jornada: Los acuerdos de flexibilización pueden convertirse, en la práctica, en imposiciones del empleador.
6. Prohibición de reclamos por daños: Se impide reclamar indemnizaciones por falta de registro, discriminación o acoso laboral, situaciones que, según estadísticas, padecen mayormente mujeres y disidencias.
7. Derogación de la Ley de Teletrabajo (27.555): Se elimina un marco regulatorio que beneficiaba especialmente a mujeres con responsabilidades de cuidado.
8. Restricción a la huelga: Se incluyen la educación y el cuidado de niños, niñas y adolescentes entre las actividades con limitaciones al derecho de huelga, afectando sectores altamente feminizados.
9. Precarización del servicio doméstico: Se modifica el estatuto de trabajadoras de casas particulares y se elimina el programa “Registradas”, que promovía la formalización del sector.
10. Debilitamiento sindical: Se desfinancia a los gremios, espacios donde las demandas de mujeres y disidencias habían logrado instalar sus reclamos en la negociación colectiva.
La especialista concluye que la ley evidencia un desprecio por la Constitución Nacional, los Tratados Internacionales de Derechos Humanos y los Convenios de la Organización Internacional del Trabajo, y augura que “la respuesta, seguramente, vendrá de la resistencia feminista en la calle”.
Memoria viva: el legado de Norberto Centeno en la lucha por los derechos laborales
En este contexto de avances y retrocesos, cobra especial vigencia la figura del Dr. Norberto Oscar Centeno, abogado laboralista y uno de los principales redactores del anteproyecto de la Ley de Contrato de Trabajo (20.744). Nacido en Santo Tomé (Corrientes) en 1927, Centeno fue un destacado jurista, docente y defensor de los derechos de los trabajadores, con una vasta trayectoria nacional e internacional. Integró asociaciones profesionales, participó en congresos iberoamericanos y publicó numerosos trabajos especializados.
Su vida fue truncada por el terrorismo de Estado. Secuestrado el 7 de julio de 1977 en Mar del Plata, en la llamada “Noche de las Corbatas”, fue visto con vida en el centro clandestino de detención “La Cueva”, donde sufrió torturas. Su cadáver apareció el 11 de julio de ese mismo año. Según la biografía elaborada por Rubén Chagaray y Roberto López Park, “fueron empresarios y militares, quienes con asesoramiento jurídico decidieron cambiar el texto original de la Ley de Contrato de Trabajo”, modificando 125 de sus artículos apenas un mes después del golpe de Estado de 1976.
La memoria de Centeno, definido por quienes lo conocieron como un hombre “sencillo como su obra, enorme como su sencillez”, se recupera hoy como símbolo de la lucha inclaudicable por los derechos laborales y sociales, en un momento en que organizaciones de mujeres y disidencias advierten sobre nuevos intentos de flexibilización y retroceso.
San Isidro, 1/3/2026. Instituto de los Derechos de las Mujeres del CASI
