Mayte Stinga: el arte como territorio en disputa
Mayte Stinga convierte el lienzo en un campo de batalla donde los colores pugnan por imponerse, las formas se desdibujan para reconfigurarse y la materia vibra en un equilibrio inestable. Su retrospectiva, "Inventario de recuerdos y colores de caminos recorridos", inaugura en el salón de actos del Colegio de Abogados de San Isidro y se erige, ante todo, como un ejercicio de valentía estética.
Forjada en el rigor del estudio y la disciplina académica, Stinga utiliza su formación no como corsé, sino como trampolín hacia el vuelo. No hay aquí concesiones al buen gusto fácil ni complacencias decorativas. Cada obra interpela, exige una pausa, invita a adentrarse en los pliegues de una mirada que ha sabido abrirse tanto al paisaje local como a las corrientes del arte internacional. Sus ensamblajes —cargados de color, de recortes audaces y de una gramática visual muy personal— beben de fuentes diversas: desde ecos picassianos hasta la geometría sensible de Braque. Pero la influencia es solo punto de partida; la originalidad es su verdadero bastión. La herencia está, pero la firma es inconfundible.
En sus obras, el movimiento y la imaginación no aspiran a explicar el mundo, sino a sugerirlo. Allí reside su mayor acierto: la capacidad de generar preguntas en lugar de afirmaciones. Los colores se entrelazan, se superponen, a veces se contradicen, y de esa tensión nace una atmósfera que mantiene al espectador en vilo. No hay certezas en su universo, solo la pasión del hallazgo, ese instante fugaz en que la materia y la idea se encuentran.
El Colegio de Abogados —espacio por excelencia de la norma y el dictamen— se convierte por unas semanas en el escenario insólito de la imaginación más desbordada. La sede de Martín y Omar 339 alberga este diálogo entre orden y caos, entre juicio y emoción. Y quizá no haya marco más apropiado para una obra que sostiene una conversación constante con las estructuras, para desarmarlas y rearmarlas bajo una lógica inédita.
"Inventario de recuerdos y colores de caminos recorridos" es una exposición hecha para ser transitada; el público está invitado a perderse en sus matices, a tropezar con sus contrastes y a reencontrarse con sus propias reminiscencias. Stinga logra así movilizar al espectador y conducirlo por los senderos inciertos de la creación.
La cita es del 13 al 31 de julio en el salón de actos del Colegio de Abogados de San Isidro (Martín y Omar 339). La inauguración oficial será el viernes 17 de julio a las 19:00 hs, con entrada libre y gratuita.
