El Instituto de Derecho Procesal Civil y Comercial organiza esta jornada con el objetivo de desplegar una mirada diferente sobre las nuevas tecnologías, redes sociales y el ejercicio del derecho. Dicha actividad que estará a cargo del Dr. Diego Villar se realizará el jueves 22 de noviembre a las 19:30, en el Colegio de Abogados, Sede Académica, Acassuso 442.

Derecho Procesal Civil

Los miembros del  Instituto de Derecho Procesal  se reúnen en la sede del Colegio (edificio anexo) los segundos miércoles de cada mes a las 18:30. En las reuniones, con activa participación de los asistentes, se discuten los temas actuales del Derecho Procesal; disciplina que ha adquirido notable avance en su contenido.
Decía el maestro Hugo Alsina, al inaugurar el I Congreso Nacional de Ciencias Procesales, celebrado en la ciudad de Córdoba en el año 1939, que el Derecho Procesal  ha sido siempre la cenicienta; esa fregona sobre cuyos hombros recae toda la tarea de dar a cada uno lo suyo y desliza su existencia en la penumbra de un segundo plano. Desde entonces han transcurrido setenta y tres años y es mucho lo que han avanzado los estudios de esta especialidad. Sucede que los juristas han comprendido la importancia del proceso como forma de hacer efectivos los derechos y garantías otorgados a las personas por las normas constitucionales y de la mal llamada legislación “de fondo”.
Ha dicho con acierto José Ovalle Favela que el problema fundamental  que plantean los derechos humanos es el de su tutela efectiva, el de su protección tanto dentro de cada Estado como ante los organismos constitucionales. No se trata tanto de saber cuáles y cuántos son esos derechos, cuál es su naturaleza y fundamento, si son naturales o históricos, absolutos o relativos, sino cuál es el modo más seguro para garantizarlos, para impedir que, a pesar de las declaraciones solemnes, sean continuamente violados.
Aparecen nuevos temas, tales como el acceso a la justicia y el respeto a los principios procesales como derechos fundamentales  de los individuos; se renueva el concepto del principio de igualdad a fin de equilibrar las desigualdades reales de las partes, y se actualiza la noción sobre medidas cautelares, entre otras cuestiones.
El siglo XX fue el de los grandes planteos procesales, mientras que a los estudiosos del presente siglo les está reservada la tarea de dar respuesta  adecuada a esos planteos.
Corresponde ahora enfrentar los grandes desafíos. De ahí la importancia de debatir las nuevas instituciones a fin de darles un marco adecuado. Las reuniones de abogados, con un número relativamente pequeño de participantes, es  el ámbito adecuado para la reflexión y el cambio de ideas. En el Instituto  no existen jerarquías y todos pueden dar su opinión con total libertad, a fin de lograr conclusiones útiles.
Me permito mencionar algunos de los temas actuales del Derecho Procesal, sin que con ello  pretenda agotar la enunciación, pues seguramente habrán otros que también corresponderá estudiar: a) encontrar solución a los procesos urgentes en los casos en que se necesita una respuesta casi inmediata de la jurisdicción  para  que el derecho invocado no se torne ilusorio; b) regular debidamente  los procesos colectivos; c) legislar sobre los procesos “estandarizados”, como los derivados de accidentes de tránsito, así como sobre las pequeñas causas; d) contemplar la “justicia de acompañamiento”, cuando en el proceso se encuentran involucrados menores e incapaces en general; e) incluir entre los procesos, el  monitorio que, pese a su antigüedad (se remonta al Siglo XIII), todavía no ha tenido recepción en nuestros código procesales, salvo escasas excepciones;  f) estudiar el alcance y dar regulación procesal a la tutela inhibitoria  prevista en los artículos 1710 a 1715 del  Proyecto de Código Civil y Comercial; g) modificar las disposiciones de la  etapa probatoria, introduciendo la denominada “carga probatoria dinámica”  (ver art. 1735, del citado Proyecto) y el interrogatorio libre a las partes, en reemplazo de la arcaica absolución de posiciones;  determinar   con precisión el concepto de prueba ilícita; etcétera.    
También integra el contenido del Derecho Procesal el estudio del conflicto entre derechos, garantías y valores, a fin de flexibilizar ciertos principios procesales cuando se encuentran en colisión con otros que, en el  caso, se consideraran prioritarios; en un ejemplo, el derecho a la vida frente al cumplimiento irrestricto del principio de bilateralidad.
El Instituto forma parte integrante del Colegio de Abogados, por eso no debe soslayarse el problema de las incumbencias del abogado que cada vez se encuentran más cercenadas. Basta como ejemplo el artículo 1660 del Proyecto de Código Civil y Comercial que dispone: “Puede actuar como árbitro cualquier persona con plena capacidad civil”. Es decir, no se exige que el árbitro sea abogado, a pesar de que el arbitraje, en caso de duda, se entiende que es de derecho (art. 1652).
Invitamos, entonces, a todos los abogados a concurrir a las reuniones ordinarias del Instituto a fin de estudiar los temas enunciados y otros que surjan del debate o de las propuestas de los asistentes. Nuestra aspiración es lograr un proceso que permita cumplir acabadamente  con el  artículo 15 de la Constitución de la Provincia, que asegura la tutela Judicial continua y efectiva y  el acceso irrestricto a la Justicia.
Roland Arazi
Director

Derecho Procesal Civil

Autoridades: 
Dr. Roland Arazi (Director)
Dra. Carola Capuano Tomey (Subdirectora)
Dr. Miguel Alvarez (Secretario)
Responsable Administrativo/a: 
Dra. Karina Aliperti
Horario de atención: 
Lunes a viernes de 12:00 a 20:00
Reuniones: 
2° miércoles de c/mes, 15:00
Sede Académica, Acassuso 442
Teléfono: 
4743-5720 int. 258