____ Conmemoración de la Independencia ____ 9 de Julio de 1816 – 9 de Julio de 2018

Bregamos día a día por el Estado de Derecho. Así como para ser sujeto se requiere ser reconocido y reconocer. Ser tenido en cuenta es ser reconocido. Hoy los abogados argentinos, a 202 años de la firma del Acta de la Independencia tenemos la obligación de participar para dar esa pelea y hacernos reconocer por la sociedad: Participar. Exigir. Demandar.
Lunes, 9 Julio, 2018

Conmemoración de la Independencia
 
9 de Julio de 1816 – 9 de Julio de 2018

Corrían los primeros años de la Revolución.
La decisión urgente e inmediata de la declaración de la Independencia se postergaba.
Parte de la causa de esa indecisión la tenía la dispar suerte de Napoleón en Europa. Se tenían noticias sobre el desastre de la incursión francesa en Rusia. A la vez, Miranda había caído preso de los españoles y la Junta de Caracas se había disuelto.

El Segundo Triunvirato declaraba secretamente la guerra a Artigas. En el frente, a pesar del triunfo de Potosí, las tropas del Ejército del Norte comandadas por el Gral. Manuel Belgrano luego serían derrotadas en Vilcapugio y Ayohuma. San Martín, el vencedor de San Lorenzo, se  haría cargo de las tropas que había comandado Belgrano. De paso el Triunvirato alejaría al Gral. San Martín de la escena política porteña.

A pesar de todo ello, la Asamblea del año XIII marcaría profundos cambios sociales en nuestras tierras. Muchos de ellos, frutos de las ideas que defendiera Mariano Moreno y que más tarde iluminarían al ilustre tucumano Juan Bautista Alberdi, quien hacia 1813 contaba con  3 años de edad, igual que la Patria …

  • La libertad de los hijos de esclavos;
  • La supresión de los títulos de nobleza y mayorazgos, de la encomienda[1], mita[2] y yanaconazgo[3];
  • La disolución del Tribunal de la Inquisición;
  • La prohibición de los elementos de tortura;
  • La publicación de las ideas por la prensa sin previa censura;
  • La adopción de la bandera celeste y blanca;
  • La adopción del gorro frigio y la corona de laureles en el escudo oficial;
  • La adopción del Himno de López y Planes: Se levanta a la faz de la tierra, una nueva y gloriosa Nación. Coronada su sien de laureles y a su planta rendido un león”.

Todos símbolos republicanos, liberales, humanistas. Fundacionales de la República Argentina.

El 12 de abril de 1816, San Martín le escribía a Godoy Cruz: ¿Hasta cuándo esperaremos para declarar nuestra independencia? ¿No le parece a usted una cosa bien ridícula acuñar moneda, tener pabellón y cocarda nacional, y por último hacer la guerra al soberano de quien en el día se cree que dependemos? ¿Qué nos hace falta más que decirlo?. Los enemigos (y con mucha razón) nos tratan de insurgentes, pues nos declaramos vasallos”.
Belgrano, en Julio de 1816, al volver de un viaje a Europa que había sido encargado por Alvear para lograr apoyos políticos y económicos a la Revolución, proclama en sesión secreta del Congreso Constituyente su idea de instaurar una monarquía atenuada. Una monarquía constitucional.
Se restauraría a un descendiente de la casa de los Incas en el Trono de las Provincias Unidas de Sudamérica. El Plan del Inca contó con el apoyo de San Martín, Güemes y Laprida.

¿Cómo entendemos esto?
Porque a diferencia de lo que se piensa normalmente, el Plan del Inca no era ni tan descabellado ni  tan absurdo, y dos hombres de ideales republicanos como San Martín y Belgrano ven al plan como un medio idóneo para apaciguar el caos que reinaba en el país.
Asimismo porque muchos de los congresales presentes pensaban ya en la alternativa de una monarquía constitucional como forma de gobierno.
Y porque -vencido Napoleón en Waterloo (Junio de 1815)- había comenzado en Europa una ola conservadora que buscaba evitar la propagación de las ideas de la Revolución Francesa y se imponía nuevamente la monarquía como sistema de gobierno.
Belgrano, en esa sesión reservada del 6 de Julio de 1816, expone sus propias razones acerca del Plan.

  1. En primer lugar el Virreinato del Perú se había consolidado como eje de la contrarrevolución. La mayor parte de la población de las ciudades del Alto Perú  estaba compuesta por mestizos e indios. Por ende, también lo estaban las tropas realistas. Resultaba acertado pensar que el proyecto obtendría una gran adhesión entre esos hombres. Propuso como capital del reino la antigua Ciudad de Cuzco.
  2. En segundo lugar era un plan americano y no sólo limitado a las llamadas Provincias Unidas del Río de la Plata. La propuesta del Rey Inca abrazaba la idea de la Nación Continental que ya aparecía en las maquinaciones de Miranda, en el Plan Revolucionario de Mariano Moreno y sus continuadores de la Sociedad Patriótica.
  3. En tercer lugar, sostiene que la Independencia por sí sola no alcanza para acabar con la anarquía interna que por esos días sufrían varias provincias. La derrota de Napoleón en Europa dificultaba las opciones republicanas.
  4. En cuarto lugar, él venía de negociar con Inglaterra el apoyo a la Revolución, país que si bien había visto con buenos ojos y hasta apoyado la Revolución de Mayo,  negaba su protección por la anarquía y el desorden interno desatados a partir de 1810.
  5. Por último porque, si bien luego de la Revolución Francesa la corriente se inclinaba a “republicanizarlo” todo, luego de Napoleón la tendencia era “monarquizarlo” todo.

La idea de Belgrano tiene varias lecturas.
Una es la de reivindicar a los pueblos originarios en el proceso revolucionario y conectarlos con la época anterior a la conquista, reinstaurando en sus derechos a quienes habían sido despojados por los colonizadores.
También el de lograr el apoyo de los descendientes de los pueblos originarios a la causa de la Independencia, cosa que sucedía de hecho en el Ejército del Norte, en la milicia de los gauchos salteños que respondían a la dirección de Güemes e influiría luego en el Ejército de los Andes. Y por último la de no contrariar la tendencia que se imponía en Europa para lograr así también el apoyo de los países centrales y el reconocimiento de la Independencia de esta parte de América.

Lo cierto es que los discursos de Belgrano en la sede del Congreso, produjeron adhesiones y hasta aclamaciones entusiastas y esperanzadas sobre lo que esa idea significaría para el levantamiento del Perú contra los realistas y la reorganización nacional.
Indudablemente Belgrano vislumbraba ya que lograr la declaración de la Independencia no bastaba. Su intuición de abogado debe haberlo alertado que –de no de correr el poder central de Buenos Aires- jamás se lograría la unión de los pueblos y de tal forma la paz interior y la verdadera emancipación. Es decir se adelantó a casi 70 años de guerras fraticidas provocadas por los intereses sectoriales y una distinta visión del país.
Revisar el pasado requiere el gran esfuerzo de abandonar prejuicios y de controlar pasiones.
Porque aún hoy debemos combatir la pobreza, la exclusión, la inseguridad jurídica, el atropello a las libertades colectivas e individuales, el sectarismo y la inflación.
Necesitamos de mujeres y hombres dispuestos a revertir la decadencia ética, moral y cultural de vastos sectores de la dirigencia política.

Desde el Colegio de Abogados de San Isidro, bregamos día a día por el Estado de Derecho, único medio posible para asegurar la libertad del pueblo, la soberanía de las ideas y la representatividad de los intereses de todos.
Así como para ser sujeto se requiere ser reconocido y reconocer. Ser tenido en cuenta es ser reconocido.
Pues bien, queridos colegas, hoy los abogados argentinos, a 202 años de la firma del Acta de la Independencia tenemos la obligación de participar para dar esa pelea y hacernos reconocer por la sociedad: Participar. Exigir. Demandar.
Como dijo el Gral. José de San Martín, la biblioteca es más poderosa que los ejércitos para sostener la Independencia. 
Comprometámonos. ¡Feliz día!

Santiago Quarneti
Colegio de Abogados de San Isidro
Presidente

Bibliografía:

  • Abad de Santillán, Diego; Historia Argentina T° I y II, Ed. TEA, 1981
  • Luna, Félix – Colección Dirigida, Grandes Protagonistas de la Historia Argentina; Manuel Belgrano; Ed. Planeta, 1999
  • Sáenz Quesada, María; La Argentina: Historia del País y su Gente; Ed. Sudamericana, 2001



[1] La encomienda: comprendía un núcleo de indios, entregados a un particular por el término de la vida de éste y con frecuencia de la de uno o más sucesores, con el compromiso de suministrarles víveres, ropas y habitación, y de educarlos, beneficiándose en retribución, con su trabajo o el pago de un tributo.

[2] La mita: consistía en el trabajo obligatorio, no gratuito como el sistema anterior, ya que los indios debían recibir un salario. La mita (palabra quechua, cuyo significado es turno), ya empleada por los incas, era utilizada para diversas labores, principalmente la de las minas. El turno duraba una semana, con dos de intervalo, en cuyo lapso el obrero podía volver a su residencia; por esto estaba prohibido emplearlo más allá de cierta distancia de ella.

[3] El yanaconazgo: era similar a la mita, se aplicaba como castigo a los indios alzados o fugitivos, que eran entregados por las autoridades a los dueños de chacras o establecimientos rurales para ocuparlos en las faenas del campo, o en el servicio doméstico.

 

Fuentes: 
•Abad de Santillán, Diego; Historia Argentina T° I y II, Ed. TEA, 1981 •Luna, Félix – Colección Dirigida, Grandes Protagonistas de la Historia Argentina; Manuel Belgrano; Ed. Planeta, 1999 •Sáenz Quesada, María; La Argentina: Historia del País y su Gente; Ed. Sudamericana, 2001

Tamaño de fuente

-A A +A